Valor de los alimentos

Valor de los alimentos y otras indicaciones

Las comidas se deben planear cuidadosamente. Los platos deben ser apetitosos y bien presentados, pero lo que es más importante hay tomar en cuenta el valor nutritivo de los alimentos y cada día se le da mayor importancia a una dieta bien balanceada. El cuerpo humano depende para su crecimiento y su buen mantenimiento de cinco ingredientes básicos que son proteínas, calcio, fósforo, hierro, yodo, grasas y azúcar y es indispensable que nuestra alimentación diaria comprenda la cantidad necesaria de dichas sustancias. Las proteínas, que ayudan a formar la sangre y la carne, se obtienen de: la leche, huevos, queso, carne, pescado y mariscos, guisantes, frijoles, maíz, nueces y granos.

El calcio es indispensable para la formación y conservación de los huesos, dientes, glándulas, tejidos nerviosos y musculares y se obtiene en: el queso, almendras, leche, vegetales verdes, chícharos, frijoles, higos y dátiles, mariscos, yema de huevo y aceitunas.

El fósforo desempeña las mismas funciones del calcio y se encuentra en: el queso, nueces, arvejas, frijoles, lentejas, habas, hígado, yema de huevo, chocolates, cereales íntegrales y carnes. El hierro, junto con el cobre y el manganeso, ayudan a formar la sangre y se encuentran en el hígado, ostiones, vegetales verdes, yema de huevo, chícharos, frijoles, lentejas, habas, pasas, dátiles, aguacate y nueces. El cobre además en la avena, camarones y nabos. El yodo ayuda al funcionamiento de la glándula tiroides y se obtiene de: los mariscos, pescado de agua salada, sal yodada y aceite de hígado de bacalao.

Las grasas producen el calor y la energía y los tejidos que protegen los nervios y músculos. Se encuentran en: la mantequilla, queso, nueces, crema, carnes, especialmente la de cerdo, manteca, aceite, manteca vegetal, aguacates, yema de huevo, chocolate y aceitunas. El azúcar y las harinas también suministran energías y ayudan al funcionamiento del hígado y a la digestión de las grasas. Su principal fuente es: azúcar, dulce, miel de abeja, frutas secas, chocolate, dulce, conservas, remolacha, papa, camote, arroz, maíz, tapioca, maicena, frijoles, arvejas, lentejas, granos, ayote y nueces.

Las vitaminas

Las vitaminas son las propiedades químicas de los alimentos que suplen las materias necesarias para el crecimiento y el mantenimiento de un organismo sano y fuerte. Especialmente ayudan el sistema nervioso y la digestión y evitan y curan muchas enfermedades.

La vitamina A mantiene la piel, ojos, glándulas y la membrana mucosa sanas. Le ayuda a resistir los catarros y otras infecciones respiratorias. Hace que se utilice mejor el calcio y el hierro. Se encuentra en los vegetales y frutas de color amarillo, hígado, queso, yema de huevo, mantequilla, crema y leche.

La vitamina B (Tiamina) estimula el apetito, mantiene la digestión y el sistema nervioso en buenas condiciones, la mente despierta, previene la fatiga y la irritabilidad, ayuda al organismo a aprovechar los carbohidratos. Se encuentra en las carnes, pescado, huevo, habas, arvejas, cereales íntegros, leche, maní y nueces.

La vitamina B2 (Riboflavina) le da más vigor, mayor resistencia al organismo. Se obtiene en: la leche, carne, huevos, salmón, legumbres de hojas verdes, vainicas y frijoles tiernos, cereales, especialmente avena.

Niacina (de la misma familia de las vitaminas B) ayuda la digestión, pro­tege los tejidos. Se encuentra en: el hígado, corazón, carne magra, aves, atún, salmón, sardinas, maní y otras nueces, frijoles frescos y vainicas, azúcar moreno o miel de caña, cereales.

La vitamina C (Acido ascórbico) fortalece los vasos sanguíneos y crea resistencia a las enfermedades contagiosas. Contribuye a que los tejidos sanen con facilidad. Se encuentra en: las frutas cítricas, tomates, legumbres de hojas verdes, melones, manzanas, fresas y moras.

La vitamina D ayuda a que el organismo aproveche el calcio y fósforo. Se encuentra en: los huevos, pescado, aceite de hígado de bacalao, leche y sobre todo por el contacto directo del sol.

Las vitaminas pierden mucho de su valor al cocinarse o freírse, es por eso que se recomienda comer suficiente fruta fresca y vegetales crudos en ensalada. Procure cocinar los alimentos lo menos posible, con poca agua y bien cubiertos

Las calorías

Las calorías son las unidades de combustible formadas durante la digestión y varían enormemente según la clase de alimentos.

Las frutas o legumbres frescas producen una digestión baja en calorías y es por eso que se denominan alimentos pobres en calorías”. Lo contrario pasa con las grasas, harinas y azúcar, que producen un alto grado de combustión y forman los alimentos “ricos en calorías”. Cuando se consume una cantidad de calorías mayor a la que se desgasta en energía, el resto se convierte en grasa.

La cantidad de calorías que necesita una persona diariamente varía con la edad y la clase de vida. Naturalmente que una persona activa necesita más calorías que una de vida sedentaria. El peso ideal para cada individuo también está sujeto a su edad y conformación y es por eso que no se puede indicar una tabla de peso exacta, pues lo que sería correcto para una persona resultaría insu­ficiente para otra. La obesidad constituye generalmente mayor problema que la falta de peso y la única solución es un régimen adecuado y no abusar de los ali­mentos “ricos en calorías”. Para conservar su peso son necesarias más o menos 2000.

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