Berenjena

Berenjena

La berenjena (Solanum melongena) es una planta de la familia de las solanáceas, originaria del sudeste asiático. Los frutos tienen forma cilíndrica, y son alargados en la mayoría de los casos, su piel es lisa y brillante, pueden tener una longitud de 5 hasta 30 cm.

El color varía dependiendo de la variedad, la más común es la de color morado o negro, pero existen blanca, amarilla y roja o de colores mezclados. La pulpa de la berenjena es de contextura esponjosa, de color blanco, tiene semillas pequeñas de color amarillo y posee un cierto sabor amargo.

Usos de la berenjena

Berenjena

La berenjena se puede consumir frita, a la parrilla, cubierta con huevo, gratinada, cocida al vapor o al horno. Se recomienda que para ser frita, se deje remojando en agua con sal por 24 horas, ya que la textura de la pulpa es muy cavernosa, llena de agua y aire y si se fríe directamente actúa como una esponja absorbiendo gran cantidad de aceite. No se recomienda que la berenjena se consuma cruda. Otra forma de consumirla es en escabeche.

Cómo conservar la berenjena

Cuando compre berenjenas, estas deben tener aspecto fresco y textura firme, deben estar limpias, enteras, libres de humedad externa y de materiales extraños, de daños por insectos y de pudriciones. Deben poseer el cáliz de la flor aún adherido, aunque a veces posee pequeñas espinas.

Una vez en la casa, se recomienda mantenerlas en refrigeración hasta su consumo. La berenjena resiste poco menos de 10 días, luego el fruto va desarrollando manchas y empieza a ponerse amargo. Uno de los primeros signos de reducción de vida útil, es el corrugamiento de la piel y ensuavizamiento de la pulpa; esto puede ser observado con el paso del tiempo pero también por la exposición al aire seco del refrigerador, razón por la cual se recomienda mantenerlas en bolsas de papel.

Beneficios para la salud

Se han determinado algunos potenciales usos de este producto; por ejemplo, al contener 230 mg de potasio por 100 gramos de materia fresca, colabora en el proceso de desintoxicación de toxinas en el cuerpo. También aporta vitamina A, que resguarda la piel y favorece el retraso de la aparición de signos de envejecimiento. Su contenido en vitamina C ayuda en la cicatrización y fortalece el sistema inmunitario, protegiendo de resfriados.

En la medicina popular, las abuelas recomendaban la pulpa de la berenjena para aliviar la piel después de una quemadura. La piel de la berenjena se ha utilizado como remedio contra el reumatismo, donde se prepara un aceite de la piel de berenjena frito, que luego se aplicará en la zona afectada favoreciendo la circulación.

Es un alimento de bajo aporte calórico ya que está compuesto principalmente por agua. Esto hace a la berenjena, como un alimento ideal para ser usado en los planes alimentarios de pérdidas de peso.

Contraindicaciones para su consumo

Pese a que contiene solanina en pequeñas cantidades, no se recomienda su consumo en crudo pues puede causar molestias estomacales, vómito o diarrea. De todas maneras su sabor y consistencia no son agradables en ese estado.

Recetas

Elaborado por Sonia Chinchilla Montes
SIA-CNP

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